
El LEGO de Daft Punk: la pirámide de Alive 2007
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Mathame, tres horas en LAB theClub Madrid
24 — 10Las discotecas de los 2000 en Madrid vivieron una década partida en dos: empezó con la Ruta de retirada y terminó con varios de sus templos cerrados o cambiando de nombre. En medio quedaron jueves de electro en una sala de Sol, domingos de house en Gran Vía y fiestas de día para más de 12.000 personas en un polígono. Este Vol. 3 de La Ruta madrileña recorre seis de esos sitios. Cinco ya no abren como entonces. Uno sigue en pie.
Si te perdiste los anteriores: el Vol. 1 pasa por Aqualung, Universal Island, Joy Eslava y The Omen, y el Vol. 2 por Epsilon, Van Vas, Attica, Radical y el salto de Titanic a Kapital.
Pachá, en la calle Barceló
El edificio lo levantó como cine el arquitecto Luis Gutiérrez Soto, y desde 1980 albergaba la sucursal madrileña de Pachá. Abrió en plena Movida para atender, según la propia marca, «los gustos y deseos de una nueva generación». Por allí pasaron Pedro Almodóvar y Miguel Bosé.
En 1996 el grupo vendió el local y el empresario Pedro Trapote se quedó con él en régimen de franquicia. Así llegó a los 2000: el club con nombre de cerezas más conocido de la ciudad. Ya en 1984 el diario ABC se asombraba de la cantidad de gente guapa por metro cuadrado que cabía en el antiguo teatro Barceló.
La relación duró hasta abril de 2013. Las diferencias de gestión entre Trapote y el Grupo Pacha acabaron con la franquicia tras 33 años de actividad. Al día siguiente la sala ya se anunciaba como Discoteca Teatro Barceló, con la misma oferta y otro cartel en la fachada.

Stella y Mondo: jueves de electro en Arlabán
En el número 7 de la calle Arlabán, a un paso de la parada de metro de Sevilla, estaba Stella. Los jueves y sábados eran de Mondo; los viernes, de Room. Time Out lo despachaba sin rodeos: «Si sólo tienes tiempo para ir a un club en Madrid, asegúrate de que sea éste».
Lo que sonaba era electro house al borde del techno. Room tiraba de un plantel fijo de DJs invitados. Mondo traía cabezas de cartel de toda Europa, sobre todo de Berlín, en sesiones de una a seis de la mañana y con entradas en torno a 10 euros.
Maxime, bajo los arcos de Puerta de Toledo
Maxime ocupaba el bajo del Centro Comercial Puerta de Toledo, en la Ronda de Toledo 1. Era una sala mediana, con un aforo que rondaba las 1.000 personas y columnas de piedra en la pista. Por su cabina pasaron Richie Hawtin, Laurent Garnier, Frankie Knuckles y Masters At Work.
Lo suyo eran las fiestas con nombre propio: Friends, Deep, Emotion, People, Danzoo, NOX. Duró más de 30 años. El edificio es de la Universidad Carlos III, que llevaba más de un año reclamando el local por falta de espacio, y la despedida fue un último fin de semana con los residentes de la casa a los platos.
Bachatta Techno Factory, en Torrejón
Torrejón de Ardoz tuvo su propia fábrica de techno. En Bachatta pincharon Jesús Elices de 1993 a 2004 y Fernando Ballesteros de 1995 a 2004. Por allí pasaron también Abel Ramos, Nano y Ángel Sánchez. Sonaba techno y techno-house. Allá por el 99, 2000 y 2001, sus sesiones se grababan en cintas y CD que pasaban de mano en mano, igual que las del Radical o las de Arena.
Su logo era una muñeca, y hay quien la lleva tatuada. La sala cerró en 2005 para derribarla y construir viviendas. Hoy esas grabaciones alimentan las fiestas remember.

Pasapoga: house de domingo en Gran Vía 37
Pasapoga abrió en 1942 y por su escenario llegó a pasar Frank Sinatra. A finales de los 90 se reinventó: sus sesiones de domingo a ritmo de house la convirtieron en un emblema del movimiento gay madrileño, entre columnas, frescos y una decoración que ya no se hace.
Desde 2008 es una tienda de ropa. El Ayuntamiento obligó a la cadena a conservar la estética y la estructura de la antigua discoteca, así que quien entra hoy a comprar camisetas pisa la misma pista.
Fabrik, la que sigue abierta entre las discotecas de los 2000
En 2003 abrió en un polígono de Humanes de Madrid, en la carretera M-413, una nave del Grupo Kapital llamada Fabrik. Tomaba el relevo de Radical, clausurada en Alcalá de Henares en 2000. A ella se mudó la Rave de Goa, la fiesta de house que había nacido en Universal Island, la sala con aforo para unas 2.000 personas que flotaba en una isla del lago de Lagosur, en Leganés. En Humanes creció hasta juntar a más de 12.000 personas por evento, en domingo y a la luz del día.
No todo salió a la primera. El 4 de julio de 2009 montó una noche con pioneros del house de Chicago y del techno de Detroit, coincidió con el Orgullo de Madrid y apenas fue nadie.
En 2011 la revista DJ Mag la nombró segundo mejor club del mundo. En la lista de 2024 aparece en el puesto 17. Desde 2018 tiene residencia de elrow, en 2019 abrió un hotel de 43 habitaciones dentro del propio complejo y en 2023 estrenó la zona Área 19, con la que suma siete escenarios. Es la única de esta ruta que puedes visitar este fin de semana.
Lo que queda de aquella noche
La lista de cierres no paró con la década. A principios de 2018, Red Bull contaba que la última en bajar definitivamente el telón había sido Arena, y recordaba que hace años que el Ayuntamiento no concede licencias nuevas para salas de fiesta: cada cierre es un hueco que no se rellena.
Algunas marcas han vuelto, otras se quedaron en las cintas y en los CD que se pasaban de coche en coche. Si tienes una sesión, un flyer o una foto de alguna de estas salas, mándanosla: el Vol. 4 ya está en marcha.
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