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5 — 11Deep house, tech house y afro house salen en todos los carteles de Madrid, a veces en la misma noche y en la misma cabina. Los tres son house, los tres caben en una sesión de seis horas y no se parecen tanto como parece. Esta guía explica qué es el deep house, qué es el tech house y qué es el afro house: de dónde viene cada uno, cómo suena y dónde se pincha en Madrid este mes de noviembre.
Empieza todo en el mismo sitio. Chicago, mediados de los 80, con el house recién nacido y un puñado de productores que lo llevaron cada uno hacia un lado.
Deep house: el house que mira al jazz y al soul
El deep house nació en Chicago en los años 80, cuando el house se mezcló con los acordes del jazz-funk y las voces del soul. Su punto de partida tiene nombre: Larry Heard, que firmaba como Mr. Fingers. Suyos son «Mystery of Love» (1985) y «Can You Feel It» (1986), el tema que se convirtió en el modelo del estilo. Heard sacó el bajo de un sintetizador Roland Juno-60 y el ritmo de una caja Roland TR-909. Marshall Jefferson fue el otro gran pionero de la ciudad.
El DJ Ron Trent sostiene que la palabra se usaba al principio para describir lo que pinchaban Frankie Knuckles y Ron Hardy, los dos nombres que pusieron el house en las pistas de Chicago. En Nueva York y Nueva Jersey corría algo parecido en paralelo, con Larry Levan y Tony Humphries, y sellos como Strictly Rhythm y Nu Groove se convirtieron en sinónimo del estilo para medio mundo.
Se reconoce rápido. Va de 110 a 125 BPM, con bajos que acompañan sin mandar, percusión con aire, teclados suaves y acordes de séptima y novena que vienen directamente del jazz. Los temas duran de 6 a 10 minutos y no buscan la subida y la explosión de otros estilos: buscan que la repetición te atrape.
Ojo con la etiqueta. A mediados y finales de la década de 2010 se llamó «deep» a casi cualquier house con un bajo marcado, y de ahí salieron cosas que hoy se conocen como Brazilian bass o slap house. El deep house de toda la vida siguió vivo con gente como Theo Parrish y Moodymann en Detroit, o Henrik Schwarz, Âme y Dixon en Alemania.

Tech house, el house que toma prestado del techno
El tech house empezó como una etiqueta de tienda de discos. Servía para colocar los vinilos que juntaban los bajos duros y los golpes secos del techno con el groove del house. El nombre se le atribuye al DJ británico Eddie Richards, y su primera casa fue Inglaterra en la segunda mitad de los 90: fiestas como The Drop, de Mr C, o Wiggle, de Terry Francis y Nathan Coles. El club londinense The End acabó siendo su sede.
La diferencia está en la percusión. Donde el deep house tiene un bombo redondo y sonidos de jazz, el tech house pone bombos más cortos y oscuros, hi-hats rápidos y sintetizadores de sonido ácido, como el TB-303. El tempo suele moverse entre 120 y 128 BPM.
En España el estilo tuvo un éxito enorme. DJs como Marc Maya, Oscar Aguilera y Raul Mezcolanza, residentes en ROW14 de Barcelona, lo llevaron a competir con el techno en festivales como Monegros. Entre sus pioneros figura DJ Chus, y en la última década han salido de aquí nombres como Paco Osuna o Dennis Cruz, que hizo siete horas en Madrid en septiembre.
Su gran salto llegó en 2018. Ese año el top 100 de Beatport se llenó de Fisher, Solardo, Patrick Topping y Jamie Jones, y «Losing It», de Fisher, se coló en el mainstream. Detrás vinieron Meduza con «Piece Of Your Heart» en 2019 y Acraze con «Do It To It» en 2021. Por eso hay quien lo ve hoy como el house de los grandes festivales.

Afro house: de Sudáfrica a las pistas de todo el mundo
El afro house es house hecho sobre todo en Sudáfrica. Surgió en los años 90 y mezcla el house con ritmos y sonidos sudafricanos como el kwaito y el mbaqanga, con saxofón, piano, sintetizadores y voces en varias lenguas africanas. Su tempo es el más elástico de los tres: suele ir de 80 a 122 BPM y algún tema llega a 160.
Una de sus raíces es el kwaito, que nació en Soweto bajando la velocidad al house de Chicago y metiéndole reggae, hip-hop y la jerga de los barrios. DJ Oskido, una de sus figuras, lo explicó así: «We used to take house music, slow it down». Es decir: cogían el house y lo bajaban de revoluciones. En 1994 se fundó en Sudáfrica el sello House Afrika, y en 2005 Black Coffee publicó su primer disco, el primero de afro house que ganó el premio al mejor disco de baile en los South African Music Awards.
Después el estilo salió de África. En 2017 Beatport le abrió una categoría propia, en 2019 los DJ Awards entregaron su primer premio de afro house, a Da Capo, y en 2021 Defected creó Sondela, un sello solo para el género. En 2023 Black Coffee fue el primer DJ africano en llenar el Madison Square Garden de Nueva York.
Ese mismo año el colectivo alemán Keinemusik encabezó la lista de afro house más vendida de Beatport, y el sello más vendido fue MoBlack Records, del italiano MoBlack. Que buena parte del afro house que suena en Ibiza o en Madrid lo firmen europeos es uno de los debates más vivos del género.
Dónde escuchar deep, tech y afro house en Madrid en noviembre
Estas son las fiestas que Resident Advisor tiene etiquetadas con cada estilo entre el 3 y el 30 de noviembre. Para el resto de salas, la guía de clubs de house en Madrid tiene direcciones y aforos.
Afro house. Fitz Club, en la calle de la Princesa 1, es la referencia del mes: Caiiro pincha el viernes 13 y Peppe Citarella el sábado 14.
Tech house. El Sótano, en la calle de las Maldonadas 6, es la sala con más fechas. Los domingos tiene BOSSA TARDEO, con Grau casi siempre en cabina: el 8, el 15 y el 22, y el 29 con Héctor Pericet en formato all day long. El jueves 26 llega la fiesta 128 BPM, con Herrera. Fuera de El Sótano, Wade pincha en Fitz Club el viernes 20 y Anthony Godfather presenta CACAO en The Bassement el sábado 14.
Deep house. Es el que menos aparece con su nombre en las fichas. El sábado 7, Café La Palma (calle de la Palma 62) junta a ALLKNIGHT, MXV y RUVEN en una noche de deep y progressive house. Y en Sala Villanos pincha el viernes 20 Matthew Herbert, uno de los productores que en los 90 llevaron el deep house hacia el jazz y la electrónica experimental.
Cómo distinguirlos en la pista
Si suena un acorde de piano con aire de jazz, una voz de soul y el tema no tiene prisa por llegar a ninguna parte, es deep house. Si el bombo pega seco, el bajo es oscuro y la pista va a 125 sin descanso, tech house. Si la percusión manda, hay voces en alguna lengua africana y el ritmo se mueve de otra manera, afro house.
Las fronteras se cruzan cada noche: un DJ puede pasar de uno a otro sin que nadie se dé cuenta. La raíz es la misma, la del house de Chicago y Nueva York que despedimos hace unos días con Cevin Fisher. Y si quieres saber cada semana dónde suena cada estilo, las fiestas de house y techno de Madrid llegan por nuestro canal de WhatsApp.
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